Claves para un diseño UI consistente en tu web

Cuando diseñamos una página web, tendemos a pensar que todo usuario es capaz de entender la acción que se espera de él. Pero la mayoría de las veces, pasa todo lo contrario y puede llegar a crear confusiones o frustraciones. Como bien dice Steve Krug (experto en usabilidad), hemos de diferenciar entre cómo pensamos que los usuarios usan un sitio web y la forma en que realmente lo hacen. Es un hecho, los usuarios en general, no leemos las páginas siguiendo un orden. Hay tres factores psicológicos a tener en cuenta si queremos diseñar páginas webs consistentes y eficaces en alcanzar objetivos fijados previamente.

La consistencia del diseño es el conjunto de elementos que forman parte de la interfaz de usuario (UI). Y hecho de que el usuario reconozca a nivel general cada elemento de la interfaz y las acciones a realizar sean predecibles, son rasgos de una buen diseño consistente y por lo tanto, una agradable experiencia de usuario.

El objetivo es simple, se ha de crear pensando como el usuario, haciendo que puedan interactuar con el producto fácilmente. Para poder proporcionar un diseño y elementos UI coherentes, previamente se ha de tener en cuenta tres factores que determinan cómo en general el usuario usa un sitio web:

1. No leemos las páginas, hacemos un escaneo visual

Sacar datos congruentes del usuario en general a la hora de visitar una web es algo arriesgado. Lo que si está claro es un hecho común de este siglo; tenemos prisa. Durante años y motivado por el exceso de información y accesibilidad de ésta hoy en día, nos hemos ido entrenando poco a poco, a prestar atención solo a aquella información que nos parece útil y relevante. Inconscientemente hemos aprendido que no hay que leerlo todo y lo peor es que hemos descubierto que somos buenos en buscar aquello que realmente nos interesa.

2. No hay decisiones óptimas, solo decisiones que satisfacen.

A la hora de diseñar páginas web, un error común es pensar que el usuario una vez llega al sitio web y lo escanea, se toma su tiempo para sopesar las diferentes opciones que ofrece y con ello, tomar una decisión. Retomando el concepto de escasez de tiempo y siendo realistas, la mayoría de veces el usuario no valora todas las opciones que le proporciona la web. Tiende a seleccionar aquella primera opción que supone que le puede conducir a lo que busca o espera, dando más cabida a la posibilidad de frustración, confusión y/o rechazo por parte del usuario. Si que se ha de destacar que normalmente la consecuencia de haber clicado por error, se resuelve fácilmente volviendo atrás, acción recurrente para aquellos sitios en los que el diseño es tan poco consistente, que es preferible hacer click en vez de esforzarse demasiado en entender la información proporcionada.

3. Hemos dejado de ser curiosos para convertirnos en apañados

Uno de los aspectos a tener en cuenta a la hora de diseñar consistentemente es la usabilidad, ya que nos ofrece el grado de desconocimiento por parte del usuario a la hora de interactuar con un sitio web. A veces no nos importa equivocarnos en un click, ya que estamos familiarizados con el botón de “Atrás” para retroceder o que sabemos con certeza que al clicar en el logo del site, volveremos a la Home. Otras veces, el factor sorpresa aparecerá al haber hecho click en algo totalmente inadecuado, generando experiencias no esperadas. Para ello, es vital preguntarnos, ¿Es importante entender al usuario? Y la respuesta claramente es sí, bastante. Aunque el usuario pueda ir apañándosela a base de clicks, hemos de reconocer que muchos clicks acaban siendo ineficaces ante la acción que esperamos que realicen, aumenta el margen de error, frustración y abandono.

Experiencia de usuario y diseño web consistente

Hacer comprensible la información, otorga más consistencia al diseño general del sitio, ya que la probabilidad de que el usuario encuentre lo que busca sea mayor, da más posibilidades a que el usuario entienda en conjunto lo que quiere trasmitir el site, incluso podemos conducirlos a sitios o realizar acciones que ellos no se esperaban, sorprendiéndoles positivamente y haciéndoles sentir más seguros y convencidos de que saben utilizar el sitio web.

Una vez que hemos interiorizado estos tres factores con los que como usuarios generales nos podemos sentir identificados, llegó la hora de preguntarnos...

¿Qué podemos hacer para que nuestra página web, transmita una experiencia agradable con un diseño consistente?

1. Investigación del Usuario

Conoce a tu usuario. La cuestión es identificar cómo piensa e interactúa con el producto para solventar necesidades aún no satisfechas o reducir frustraciones generadas. Detectando lo que necesitan y lo que les gusta, definimos objetivos a alcanzar, adaptamos el diseño según las necesidades, dando como resultado, interfaces que mejoran la experiencia de usuario.

2. Establece patrones de diseño coherentes

Una de las claves de un buen diseño, es minimizar al máximo las acciones que ha de realizar el usuario para alcanzar el objetivo. Los patrones nos ayudan a estandarizar los elementos ante los ojos del usuario, generando así una consistencia y familiaridad con lo que está interactuando y haciéndoles saber qué tienen que hacer.

Para ello es importante establecer una jerarquía del diseño, teniendo en cuenta el orden y prioridad de cada elemento con el que el usuario interactúa. Con elemento nos referimos a todo elemento relacionado con la marca, sea logo, color o tipografía, junto a otros más visuales como los componentes, grids, botones, etc.

Estos elementos, acaban creando un sistema de diseño – design system - que recoge todo patrón aplicable al diseño, trasmitiendo así lo que se quiere comunicar, sin perder el foco en mejorar la experiencia de usuario.

3. Contenido

El contenido también es una de las claves para alcanzar un diseño consistente. El contenido juega un papel crucial en el diseño UI, no sólo se trata del texto en sí, si no cómo se presenta visualmente, cómo se listan o denominan las cosas o la cantidad de contenido son algunos factores a tener en cuenta. Si el contenido es claro, legible y entendible, acortaremos la brecha de las confusiones y frustraciones por parte del usuario. El objetivo radica en comunicar con consistencia y coherencia.