Seguridad informática y COVID-19

No todo el mundo piensa que estas dos cosas (seguridad informática y COVID-19) tienen mucho que ver entre sí. Desafortunadamente, podemos ver muchos ejemplos de confusión durante este tiempo, y un cambio en el día de trabajo lleva a decisiones imprudentes. Lamentablemente, algunas personas se aprovechan de esto.

En este artículo compartimos algunas precauciones simples que puedes adoptar si te encuentras actualmente trabajando desde casa.

1. No te estreses

Esto, quizás es lo más importante. Y, por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo si hay niños inquietos corriendo alrededor de tus piernas mientras (entre las reuniones de los equipos, media taza de café frío, y la ropa sucia) tratas de abrir y leer los correos de tu bandeja de entrada. Pero para la mayoría de la gente, y especialmente en estos momentos, es totalmente comprensible que el tiempo de reacción sea más lento.

Así pues, cuando un correo electrónico (supuestamente) provenga del gerente diciendo que se deben transferir 40.000 euros a una cuenta en Suiza lo antes posible, o cuando un mensaje (supuestamente) del Consejo Nacional de Salud y Asistencia Social diga que tienes un nuevo 'Correo Digital' para ti, recuerda que debes tomarte las cosas con calma y preguntarte si esto sería normal si no hubiera una crisis de Coronavirus.

Si la respuesta es cualquier cosa menos un claro e inequívoco "SÍ", entonces probablemente vale la pena dudar. Llama al gerente y pregúntale si realmente enviaron ese e-mail. Echa un vistazo al mensaje de la Junta Nacional de Salud y Asistencia Social y considera la frecuencia con la que las autoridades se ponen en contacto contigo a través de este medio. Y si quieres hacer un seguimiento, visita el sitio web de la Junta de Salud directamente, no sigas el enlace del texto.

2. Usar el ordenador del trabajo

A menudo, los ordenadores privados no tienen un nivel de seguridad que coincida con el del lugar de trabajo y, a menudo, también son utilizadas por varias personas. En este caso, no es solo tu comportamiento el que puede afectar a la empresa, sino también al de su familia.

Lo más recomendable y óptimo sería evitar el uso de tu ordenador personal para el trabajo, y utilizar el ordenador del trabajo para las tareas privadas.

3. Usar los sitios web oficiales

Hay muchos sitios web que ofrecen información sobre el COVID-19, pero no todos son inofensivos. Los ciberdelincuentes no temen explotar el miedo y la confusión para que la gente haga cosas que normalmente no haría.

Asimismo, también se distribuyen programas que supuestamente proporcionan un seguimiento en directo de los índices de infección por COVID-19, pero en su lugar encriptan y bloquean el teléfono o el ordenador y los usan para difundir malware, o requieren un rescate para desencriptarlos.

Para que esto no ocurra, te recomendamos visitar sitios web oficiales de: El Ministerio de Sanidad, y si estás en Cataluña, la página de la Generalitat.

4. Ser escéptico con respecto a los remitentes (desconocidos)

La mayoría de las personas ya saben que hay que estar alerta si se recibe un correo electrónico o un texto de un remitente desconocido que quiere que se haga clic en un enlace o que se proporcione información como números de la Seguridad Social, información sobre la tarjeta de crédito, etc.

Ahora, esto cobra mayor importancia, ya que hay un número creciente de ataques de phishing y de archivos adjuntos maliciosos en países muy afectados por el Coronavirus. Lamentablemente, también puede ser necesario protegerse contra remitentes aparentemente conocidos, ya que no es particularmente difícil hacer que un correo electrónico parezca de otra persona. Tampoco es difícil conseguir que un enlace bien conocido apunte a otro lugar - puedes echar un vistazo a este ejemplo: https://www.google.com.

Si alguien te pide algo un poco inusual o adjunta algo inesperado, recuerda que no tienes que estresarte y toma medidas inmediatas. Tal vez llama o envíanos un e-mail antes de hacer algo con el correo electrónico sospechoso. Si se trata realmente de un asunto urgente, probablemente te habrán llamado en lugar de enviar un correo electrónico.

Así que no entres en pánico y utiliza el sentido común ante estas situaciones.